12 septiembre 2013
En la Eucaristía de hoy, te manifesté lo ansiosa que estoy por consagrarme a ti y de seguirte, estar contigo siempre, entregarme totalmente a ti. También solicité tu ayuda amorosa para perseverar en este deseo para que nunca se apague en mi corazón frágil, temo que el tiempo, las preocupaciones y afanes del mundo hagan que lo olvide.
Sentí que Jesús me hablaba por medio de su Palabra Santísima y me decía que estuviese preparada porque vendrían tiempos en que mi fe y la decisión de consagrarme a El serían probadas en la medida del amor (en efecto, los años 2014 y 2015 fueron de pruebas). Perdonar al que me haga daño, ser compasivo con el que sufre, ser bueno con todos, no juzgar ni condenar. Amar al que me odia, al que me insulte y maltrate.
Este día fue especial porque también sentí intensamente a Jesús en la Eucaristía, en la Sagrada Comunión, en la fracción del Pan. Suspiro y deseo muchísimo consagrarme a Ti.
Te dedico Jesús estas letras de una canción que describe mi amor por ti:
Tócame y enciende en mi la llama de tu fuego
Imprime así tu imagen en mi alma y en mi cuerpo
Tómame en tus manos y cámbiame por dentro
Transfórmame en un nuevo ser, capaz de ti
Que lleve en mi tu sello.
Quiero que mi corazón lo tomes entero
Moldeame al calor cariñoso de tus dedos Señor
Configurame cada día mas a ti.

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