Octubre 2013
Tuve la sensación de que la foto que cargo de Jesús me sonrió, en ese momento yo pensaba en mi historia de vida, desde muy pequeña he sentido que Dios ha estado conmigo. Cuando era una niña tuve un gran defecto que hoy día puedo decir que lo controlo, y ese defecto es que era el egoísmo, era una niña consentida y malcriada. Siempre vi a mi papa como un santo, y me ayudó mucho a reconocer a Dios como Padre. A pesar de mis imperfecciones fui una niña con inclinaciones hacia las cosas de Dios, la iglesia, la vida de los santos. Siento que fui creciendo bajo la mirada de Dios (1 Sam 2, 21). En mi niñez tuve el gran sueño de ser médico pediatra para ayudar a otros niños y salvar vidas. Es el primer llamado que recuerde Dios. Es impresionante cuando se logra tener conciencia de eso.
Por este sueño me esforcé durante toda mis años en escuela básica y bachillerato, alcanzando buenas notas en mi promoción. Estudiaba muchísimo cuando llegaba del colegio, creo que a Dios le agradaba ver mis progresos cuando yo era tan solo una niña.
Tuve la sensación de que la foto que cargo de Jesús me sonrió, en ese momento yo pensaba en mi historia de vida, desde muy pequeña he sentido que Dios ha estado conmigo. Cuando era una niña tuve un gran defecto que hoy día puedo decir que lo controlo, y ese defecto es que era el egoísmo, era una niña consentida y malcriada. Siempre vi a mi papa como un santo, y me ayudó mucho a reconocer a Dios como Padre. A pesar de mis imperfecciones fui una niña con inclinaciones hacia las cosas de Dios, la iglesia, la vida de los santos. Siento que fui creciendo bajo la mirada de Dios (1 Sam 2, 21). En mi niñez tuve el gran sueño de ser médico pediatra para ayudar a otros niños y salvar vidas. Es el primer llamado que recuerde Dios. Es impresionante cuando se logra tener conciencia de eso. 




























